Antes del ejercicio, es importante que en la comida se incluyan alimentos ricos en carbohidratos puesto que son la fuente principal de energía durante el ejercicio y de fácil digestión, cómo por ejemplo pasta, pan, barritas energéticas y
bebidas energéticas.
Hay que evitar las grasas y la fibra ya que son difíciles y lentos de digerir. Hacer una larga digestión durante el ejercicio no es una condición ideal, ya que puede provocar molestias estomacales y nauseas.
La mejor opción es acabar la digestión antes de empezar el ejercicio, para ello habra que tener encuenta la duración de la digestión que puede variar entre 1 y 4 horas dependiendo de cada persona y de lo que se ha comido). Si no dispones de tiempo para comer, los líquidos son mucho más fáciles digerir, por lo que puedes ingerirlos 20 o 30 minutos antes.
Es recomendable beber 500 ml 2 o 3 horas antes del ejercicio, el tiempo suficiente para permitir a los mecanismos renales la regulación del volumen total del líquido corporal y la osmolalidad, a niveles óptimos pre-ejercicio, y evitando así los efectos perjudiciales de la deshidratación durante el ejercicio.
Pautas generales para comer antes del ejercicio:
1 hora o menos antes de la competición
2 o 3 horas antes de la competición
3 to 4 horas antes de la competición
- Fruta
- Pasta con salsa de tomate
- Barras energéticas
- Cereales, patatas
- Yogur
- Pan con queso, o carne magra.