En el ámbito asistencial de la Fisioterapia abundan las consultas por procesos lesionares musculares de diferentes orígenes pero que tienen en común el producir hipertonía, es decir aumento desmesurado del tono muscular.
El elemento causal suele ser de origen neurológico, reumatológico y traumatológico por lo que la hipertonía recibe respectivamente nombres más específicos como espasticidad y rigidez, contractura, espasmo, y calambres. Y todos ellos presentan las mismas consecuencias funcionales para el individuo: reducción de la movilidad, dolor, debilidad muscular, aumento de la fatigabilidad, y enlentecimiento de la capacidad de recuperación.
En estas lesiones se observa una reducción de la circulación sanguínea seguida de una reacción de los receptores sensitivos que causan contracciones musculares como respuesta, generando así una nueva reducción de la circulación sanguínea dentro de un ciclo que se autoalimenta.
La fisioterapia pretende el restablecimiento de la circulación sanguínea actuando a nivel macroscópico a través de masoterapia, cinesiterapia, hidroterapia, y electroterapia, entre otras muchas. Para que estas técnicas alcancen la suficiente profundidad en su poder de acción es conveniente asegurar la máxima hidratación muscular posible.
RECUPERAT-ION facilita la hidratación profunda y aporta los iones fundamentales para el funcionamiento muscular; por tanto potencia a nivel microscopio la terapia Fisioterapéutica en la consecución de sus objetivos: revascularización, eliminación de los productos de desecho metabólicos, evacuación de la tumefacción, relajación tónica, analgesia, etc.