Para estas personas, es útil intercalar durante la jornada, siempre que sea posible, pequeñas pausas en las que realizar suaves estiramientos de la musculatura que aunque sencillos, pueden ayudar a "liberar tensiones".
Es recomendable utilizar zapatos cómodos y de tacón bajo, cambiar de posición si debemos estar mucho rato de pie, evitar doblar la espalda o adquirir posturas forzadas, organizar las tareas de forma que podamos alternar diferentes posturas, etc. Estas medidas ayudan a prevenir la aparición de problemas derivados de la adopción de posturas dañinas que generan con frecuencia dolor y sobrecarga muscular.
Con el fin de sobrellevar estas pequeñas molestias musculares también es recomendable acudir a los masajes, que nos ayudarán a aliviar las contracturas y a relajar la musculatura, y acostumbrarnos a realizar suaves estiramientos musculares: al levantarse por la mañana para preparar la musculatura, como si de un entrenamiento se tratara, y también al final del día, para relajar la musculatura, permitirle un buen reposo y quedar preparada para continuar al día siguiente.
Además, un músculo sano necesita nutrirse de Minerales para poder funcionar correctamente. Los músculos contienen Minerales formando parte de su estructura, y los utiliza para regular y coordinar la actividad metabólica de las células musculares: el mantenimiento del tono muscular, la contracción y la relajación de los músculos, la transformación de la energía en movimiento muscular. El músculo necesita los Minerales para poder estar sano y responder a nuestras necesidades.